Venga, dos trucos rápidos y sencillos para que tu casa parezca otra (o para conseguir estilismos chulos para fotos). La primera es fácil de verdad: vestir todas la estancias con unas flores frescas llenas de color; del salón, al comedor, pasando por dormitorio, baño y cocina. La segunda requiere un poco más de inversión, pero durará también un poco más… viste tu casa con preciosas lámparas de techo con cristales, si son antiguas, mejor todavía. Yo, ya sabes, muero por ellas. Y si te estás preguntado qué sillas son estas tan bonitas, mira.


Fotos: Behrer